Carta a la ciudadanía de Madrid. Ahora Madrid mantiene su compromiso con la inversión social

El Ayuntamiento de Madrid tiene las cuentas más que saneadas: presenta holgados superávits, reduce deuda a un ritmo notable y paga a sus proveedores de acuerdo a los plazos establecidos. Sin embargo, el gobierno de Rajoy creó en 2012 una regla que impide a los ayuntamientos gastarse todo el dinero que ingresan, con el único objetivo de priorizar el pago de la deuda frente a cualquier gasto público que se traduzca en beneficio social.

El proyecto político de Ahora Madrid pasa por utilizar todos los recursos disponibles para cubrir las necesidades sociales y mejorar la ciudad y en el año 2015 el Ayuntamiento de Madrid traspasó -ligeramente (por 17 millones de euros)- ese límite de gasto impuesto por Montoro. Es por esto que el Ministerio de Hacienda exigió al Ayuntamiento que en 2016 inmovilizase 17 millones de euros. Puesto que es una cantidad perfectamente asumible para un ayuntamiento tan grande, el equipo de gobierno apartó esa cantidad sin poner en riesgo ningún compromiso de inversión o gasto social.

En 2016 Ahora Madrid ha gobernado todo el año (a diferencia de lo que ocurrió en 2015) y ha utilizado mucho más dinero (manteniendo superávit y reduciendo deuda) para mejorar el bienestar de la mayoría social. Es de esperar, por lo tanto, que muy pronto el ministro vuelva a exigir al Ayuntamiento un recorte de gasto. No lo habrá.

Lo más llamativo de esta cuestión es que Montoro esté complicando de esta manera las cosas a un Ayuntamiento que no sólo presenta unas cuentas absolutamente saneadas (está previsto reducir la deuda en Madrid de más del 51% en esta legislatura, registrar en 2017 un superávit de más de 1.100 millones de euros y con un plazo global medio de pago a proveedores de menos de 8 días), sino que no es el único que vulnera los absurdos techos de gasto que impone la legislación: la administración del Estado (de cuyas cuentas Montoro es responsable), 14 comunidades autónomas, y más de 700 ayuntamientos vulneraron también ese techo de gasto. Entonces: ¿cuál es el problema, qué pasa con Madrid y sus presupuestos?

Desde Ahora Madrid pensamos que no estamos ante una batalla técnica, sino política. Nada tienen que ver las cuentas madrileñas con este sainete del señor Montoro. De nuevo, se trata de una batalla para legitimar sus políticas de austeridad, pero no son el único camino. La deuda y sus políticas de recortes son sólo mecanismos políticos destinados a injerir en la soberanía y la autonomía local, además de socializar las pérdidas de la banca a través de los presupuestos públicos.

Montoro quiere intervenir Madrid para imponer recortes. Porque el Ayuntamiento está demostrando que otra manera de gobernar es posible, situando las prioridades sociales como eje fundamental. Madrid está poniendo en cuestión su dogma neoliberal, el mismo que intenta convencernos de que los recortes son el único camino.

Sin embargo, Madrid no va a renunciar a incrementar el gasto social y las inversiones entre 2016 y 2019, reduciendo deuda y presentando superávit. Vamos a seguir cumpliendo el programa por el cual nos presentamos para cambiar Madrid. ¡Seguimos!

 

¿Cómo afecta la regla del gasto al Ayuntamiento de Madrid?

Carlos Sánchez Mato presenta el PEF en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid